Metodología
IZINKER dota a las organizaciones de una sistemática para desencadenar internamente procesos creativos propios, aplicando principios que facilitan la creación.
Se busca estimular la parte racional, analítica, secuencial y objetiva de las personas, reforzándola mediante la utilización de la parte intuitiva imaginativa, divergente y subjetiva. Esto da pie a crear ideas y soluciones diferentes a las que sugieren los patrones habituales de funcionamiento.
Fases del proceso creativo
- 1 / Percepción y comprensión del problema
- 2 / Formulación del problema
- 3 / Generación de ideas
- 4 / Valoración y selección de ideas
- 5 / Puesta en marcha de las soluciones
Examinar la situación y determinar problemas en base a un mapa mental que priorice aquellos sobre los que actuar.
Realizar un examen exhaustivo del problema. Una formulación adecuada es casi tan importante como la propia solución.
Utilización de técnicas creativas mediante el pensamiento divergente con el fin de crear ideas.
Mediante criterios de selección que permiten elegir soluciones aplicables al problema.
Planificación e implantación de las propuestas generadas y valoradas durante el proceso creativo, aportando los recursos tanto humanos como económicos y estableciendo los responsables, plazos e hitos pertinentes. Gestionar un proyecto de innovación.






